Achagua Nombre alterno: ajagua, axagua
Los Achagua estuvieron esparcidos en algunas sabanas del río Meta entre el río Casanare y el río Ariporo. Actualmente se asientan en los resguardos de la Victoria -Umapo- y en el resguardo del Turpial, jurisdicción del municipio de Puerto López, departamento del Meta, donde conviven con los Piapoco. Su población se estima en 283 individuos y su lengua pertenece a la familia lingüística Arawak.
Los achagua, uno de los grupos más numerosos y representativos de la región de la Orinoquia en el momento de la conquista, ocupaba una amplia zona que se extendía desde los Estados de Falcón, Aragua y Coro en Venezuela, hasta territorio colombiano. De acuerdo a las fuentes etnohistóricas, los grupos de la región desarrollaron formas comerciales de intercambio. En particular, los Achagua crearon mecanismos de reciprocidad y cooperación que les permitieron explotar junto con los sikuani y otros pueblos, microambientes diferentes. Los cronistas describen entre sus productos para el comercio, el barbasco -hierba paralizante para pescar-, ollas de cerámica, miel y aceite de tortuga. Se especializaron en la fabricación de quiripa, sartas de concha que funcionaban como moneda. A partir del siglo XVIII han sido fuertemente afectados por la actividad misionera evangélica y por la expansión de la colonización. A pesar del proceso de reelaboración cultural y apropiación de nuevos elementos, se conservan rituales en donde se utilizan plantas psicotrópicas, esenciales para sus ceremonias. El Capitán es la figura con mayor jerarquía en la organización política. Al igual que otras comunidades en esta área, asignan el origen de los productos cultivados al árbol de kaliawiri. Su sistema terminológico de parentesco es dravídico. La unidad de producción, residencia y consumo se constituye generalmente por una pareja adulta, sus hijos jóvenes y las hijas casadas con sus respectivas familias. La economía actual de los Achagua se centra en la horticultura y la cría de ganado.
Sus principales cultivos siguen siendo la yuca brava y el maíz; en la época de verano, cazan y pescan. Como complemento de estas actividades, se dedican al trabajo asalariado en hatos y a la fabricación de budares y chinchorros para la venta.
Fuentes:
Dane: Censo 1993 -Proyección 2001-.
Romero, María Victoria. “Achagua”, en: Comunidades Indígenas de Colombia, ICAN, 1994. Romero, María Victoria. “Achagua”, en: Geografía Humana de Colombia, Región de la Orinoquia, Tomo III, Vol. 1, Instituto colombiano de cultura hispánica, 1993.
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Versión del documento 1.11, última modificación hecha por Angela Caro el 24/08/2007 a las 18:51
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